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La víctima de Noche

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Hacer taxi por las noches es más tranquilo. El tráfico es menos intenso y se gana más dinero. Trabajo de seis de la tarde a seis de la mañana, doce horas en el volante para ser exacto. Nunca se me ha presentado algún problema, mi estampita de San Judas Tadeo, cuida fielmente de mí. Una y media de la madrugada Hoy estoy muy cansado, no creo que pueda cumplir mi jornada. Las calles de Lima son un laberinto gris, ya estoy harto de la rutina, necesito otro empleo. Pero para un hombre de treinta y cinco años, sin profesión y secundaria a las justas, no es sencillo. Rondando el concurrido distrito de Miraflores, bor deando el parque Kennedy, estoy pensando muy seriamente en ir a mi casa, tomarme unas cervezas, embriagarme, despertarme a las seis de la tarde, y continuar mi predecible vida. Una mano amistosa me hace una señal, se trata de una mujer con minifalda, no logro visualizarla bien, me acercaré. Freno mi taxi amarrillo y me dedico a examinar a mi próxima pasajera. Una

El último café

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- Disculpa, ¿me puedo sentar?    Decisiones. Todo en la vida se basa en decisiones. La mujer que tengo en frente, puede decir que no, que desea su espacio y que me busque otra mesa. O simplemente, aceptar, dejarse llevar por mi falso encanto y ser brutalmente asesinada. —Claro, no hay problema —responde la hermosa fémina, después de haberme examinado por varios segundos, interrumpiendo su sagrada actividad de beber su  frapuccino . Su instinto de mujer ha sido desactivado por mi sonrisa. El café de hoy tendrá varias gotas de sangre.      Hace dos semanas que no he asesinado a nadie. Incluso llegué a pensar que podría cambiar mi hobby por la lectura, pero me equivoqué. Mi cuerpo me pide muerte, dolor, sangre. No concibo un minuto más sin ver los sesos de mi víctima por toda la habitación. Matar es una necesidad vital para mí. Hoy he decidido demostrarme que sigo conservando mi arte. ¡No me puedo rendir! En cinco pasos, acabaré con la vida de la hermosa mujer con la que est

Sangre de escritor - Capítulo I

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Por tres años consecutivos, he sido premiado como el mejor blogger de Latinoamérica. Mi página www.perversadelicia.com es una de las más visitadas en Perú. Pero principalmente, soy conocido por practicar el periodismo gonzo. Experimento con mi mente, cuerpo, y por qué no decirlo, alma, para escribir mis crónicas dominicales en el diario “Primera Plana”. Para mi último artículo, me interné una semana en el manicomio para ponerme en la piel de los pacientes y escribir como uno más, desde una mirada cercana y directa. Para muchos soy un loco, para otros, un genio. La verdad, nada me satisface. Ya me cansé de hablar sobre mí en mis textos. No soy tan divertido. Quiero salir de este peculiar estilo. Escribir una novela, cien por ciento ficción, es mi objetivo. Desde hace algunos años, he tenido en mente una historia en particular. Un violento y perturbador asesino de mujeres. Quizá un tema bastante polémico para estos tiempos, pero vamos, es solo una historia. Estoy seguro de que me haría

Voltea y bésame

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Dos de la mañana Abrí los ojos y allí estaba ella. Las lágrimas no dejaban de resbalar por su rostro. Quería acercarme y abrazarla, pero aún me sentía muy débil. Echado en una cama de un hospital, me dolía hasta el dedo anular.        —Es mejor que te alejes de mí. Ahora que ya has comprobado que no es una absurda maldición, espero que no quieras seguir con esta locura — dijo Jhasla, temblando la voz.        Empecé a reír. Sus ojos verdes me fascinan.       — ¡Deja de tomarte todo a la ligera!   — exclamó con firmeza.       — Solo rio porque me siento feliz. Qué importa si fui atropellado y me rompí algunos huesos. Si ese fue el precio por escuchar que estás enamorada de mí, créeme que valió la pena. El hechizo de Jhasla Nunca olvidaré el día en que la conocí. Creo que no existen las coincidencias. No hay duda que el destino la quería para mí. Mi prima Luna, me invitó a su quinceañero, si bien es cierto en un principio no pensaba asistir, al final terminé sediento